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domingo, 25 de diciembre de 2011

...like Jack and Sally...

Lo recordé, lo recordé todo.

Me inventé que te hablabla y que te echaba en cara todo lo que no hiciste, que te absolví de todas esas promesas que nunca cumpliste. Me tatué en la nariz el rastro que dejaste, el rastro de aire y susurros que volvió a hacer zozobrar mis piernas. Pero solo fue eso, amor. Sólo conseguiste hacer temblar mis piernas. En otro tiempo hubieras conseguido poner el mundo boca abajo con solo una nota de tu risa.

Recordé, recordé todo lo abstracto, recordé lo irrecordable, recordé lo nimio. Recordé que lo importante no era recordarte. Recordé que no recordaba nada y me aburrí definitivamente de perder de esa forma tan estúpida el tiempo.



Y lo mejor, lo mejor después de la risa satírica, los acosadores treintañeros y los futbolines descascarillados, fue que no me sentí pequeña, no me sentí pequeña y mis zapatos eran planos.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Tu connais l´endroit?

¿Dónde está?, ¿dónde están?, ¿dónde estás?...

¿Dónde está aquello que me prometiste, dónde estás tú, dónde están todos esos sueños perdidos?
Dónde estoy yo, dónde están mis recuerdos, dónde está mi alma. Dónde está la luz, dónde está la vida, dónde se esconden los duendes, dónde está la nieve, la lluvia, el amor.
Dónde está tu risa, tus ojos, los libros del diecinueve y dónde están los bancos de madera.
Dónde están los besos aletargados, los abrazos de hielo, los labios de frío.
Mi cordura, mis ganas de soledad, los augurios de un buen futuro.
Dónde está ese tiempo pasado que según dicen fue mejor, esas lágrimas de purpurina, esas odas a la hermosura por ser bella y al arte por ser efímero. Dónde está ese corazón de madera, esas uñas de gato, esas mejillas rojas, esas caídas de párpados.
Dónde duermen las mariposas suicidas que se balanceaban en mi estómago, dónde saltan las palomitas de colores, dónde maullan los tigres, dónde matan los besos de antimonio y menta.




No sé dónde está, no sé dónde están, no sé dónde estás. No sé si quieres que te encuentre ni si merece la pena intentarlo.

jueves, 18 de agosto de 2011

Bloody Mary.

I won´t cry for you, see, when you´re gone I´ll still be bloody Mary.

No me mires así. Sé que nunca me has visto bailar de esta forma.... Ignora la sangre que cubre mi cuerpo y miéntete pensando que es purpurina, para que no pueda colarme en tus pesadillas.
Sí, soy yo, y no te lo repito, imbécil.

Me deslizo entre los cuerpos sin vida que yacen bajo mis pies en una danza onírica, más relativa a una pesadilla que a otra cosa. Ahora me pareces tan pequeño, mirándome desde ahí temblando de pies a cabeza. No voy a llorar por ti... nunca más. Nunca formé parte de tu juego porque simplemente jamás creíste que conmigo pudieras jugar. Ahora eres tú la mosca en mi red, y yo soy la viuda negra que te va a devorar. Pero primero vas a sufrir, que Dios te perdone antes de que te encuentren y no te reconozcan.

La música sigue latiendo y el color ha abandonado todo tu rostro, mientras yo sigo sonriendo. Has vivido sin saber lo que era el miedo, viéndolo reflejado en pieles ajenas, y vas a morir mirándolo a la cara. Lo último que oirás serás la melodía discordante que inunda este antro y la risa más psicótica que nadie haya escuchado jamás.



Baila conmigo por última vez, Judas. Si es que el terror te permite moverte. Baila conmigo mientras cierras los ojos e ignoras el dolor.


viernes, 12 de agosto de 2011

El vals de las mariposas.

-¿Quieres bailar conmigo?

Y como el recuerdo de dieciocho mil sonrisas, tropecientos millones de caídas de párpados y billones de estupideces dichas, pensadas y sentidas se balancean en mi estómago las mariposas suicidas con ganas de bailar el vals desacompasado que interpreta la orquesta de la verbena fúnebre. Se mecen en sus sogas, con los ojos cosidos y una falaz sonrisa, cual espectro humillado llevan a cabo un patético paripé al verse bailando la melodía discordante que va inundando cada galería por la que circula mi sangre.

Incluso mis piernas se contagian de la danza nauseabunda y tiemblan descaradamente burlándose de la última brizna de cordura que se agarraba con fuerza a mi cabello, se envenena mi sonrisa con el tóxico polvo feérico y después, como una exhalación, estoy fuera de lugar.

La convulsión se vuelve tan insoportable en mi estómago que sólo se me ocurre vomitar mentiras y escupir lágrimas, esgrimiendo una nostalgia mutilada que se ríe de mí.






-Bailaré contigo, pero eso no implica que vaya a hacerlo bien.

miércoles, 3 de agosto de 2011

miércoles, 13 de julio de 2011

There's no time to fly for dead butterflies.

Tic

Tiempo.
De eso me falta.
Suspiro.
Me sobran tantos...
Tiempo.
Se escapa,
se atrinchera en tu espalda
y no vuelve a salir.
Tiempo.
¿Qué es eso?
¿Para qué demonios sirve?
Nos sobra.
Vayamos a China.
Mejor a París.

Tac

Entonces volamos.
Como una mariposa.
Lejos.
Cerca.
A diez centímetros de tu espalda como mucho.
¿Y como poco?
Escala directa a tus labios.
Perfecto.
Me parece bien.
¿No íbamos a volar?
Como una mariposa,
preciosa,
que se posa
y reposa.
¿Y a dónde va?
A París.

viernes, 8 de julio de 2011

Libertad.

Libertad se divierte soltando los pájaros enjaulados de sus vecinas y después viéndolos volar. Se escribe poemas a sí misma, porque se cansó de esperar a que alguien lo hicera. Siempre se recoge el pelo con horquillas y se sale al pintarse la raya del ojo.
Libertad nunca llega tarde, porque nadie la espera. Libertad vive sola, toma el café con mucho azucar y se envuelve como una crisálida en una manta de ganchillo que le hizo su abuela.

Libertad ríe o llora, Libertad calla o grita, Libertad ama mucho o no ama nada.

A veces Libertad no puede dormir y se lee cuentos en voz alta hasta que se queda dormida. También mira al cielo, cuando está atardeciendo, y sólo se acuerda del pasado, jamás del futuro.
Libertad quiso ser profesora, pero lo dejó porque le parecía que los niños ya sabían demasiado como para decirles que todo lo creían era mentira.



Libertad se encerró a sí misma.

Y sólo Libertad tiene la llave.

viernes, 22 de abril de 2011

Hetfield.


¿Has temblado alguna vez con una voz?

Una voz que se rompe, que se rasga, que vibra, que grita. Que casi hace que te desvanezcas y va hilvanando por dentro una melodía subjetiva, que te embriaga, que te envuelve, y la guitarra lo acompaña y tú con ella, pues te lleva, te lleva lejos. Y subes el volumen, porque cuando la canción baja el tono y suben la batería y la guitarra rítmica apenas logras oír su intrínseca voz y ahí es cuando más dulce suena. Y los brazos de corcheas te arropan, te acunan. Silencio. Punteo. Bajo. Platillos. Delirios interminables de guitarra que te mecen. Y de nuevo, él. Su voz suave o áspera, según la frase. Sugerente, envolvente, inexpugnable. Y tu alma navega por los arcos que describen las notas en el pentagrama, arrullada por el calor de una voz. De su voz. Única, incomparable, que perdura en mi cabeza y que se queda grabada en el subconsciente. Y lo mejor, lo mejor de todo es cuando acaricia la guitarra, y sólo está él, susurrando, con los ojos apagados, regalándonos unos instantes mágicos, diciéndonos que nada más importa.


Y es verdad, porque sólo la música es capaz de hacernos olvidar de esta forma, y sólo su voz me lleva tan lejos.

sábado, 5 de marzo de 2011

Duerme.

''Soy el Caballero de la Blanca Luna, y a vos he venido a buscar''

Ven, princesa, pues tú no eres quien te hicieron creer. Hipsípila, llegó la hora de abandonar la crisálida. Sé que te envuelve la falsa seguridad de los mantos de hipocresía, pero tú misma habrás notado que es una calidez fría como la de las miradas olvidadas y la de las sonrisas rotas.

Siempre fuiste aquella que guardaba los sueños en botellitas de cristal, ya que demasiadas veces has visto a tus mariposas de aire volar para otros.

Cierra los ojos, está dentro de ti. Deja que salga aquella luz que un día encerraste, pues el tono mortecino eclipsaba los fluorescentes de las hospitalarias habitaciones. Abre las alas, siempre fuiste una golondrina enjaulada. Es hora de volar, pequeña.

No te asustes, no será fácil. No te engañaré, pero debes demostrarles y demostrarte a ti misma que tú no eres la otra, tú no eres un medio.


Cuando lo consigas, te esperará mi reino. Suéñame, bella, en tu alma quedará. Soy el Caballero de la Blanca Luna, y a vos he venido a buscar.


Sólo a vos.

lunes, 28 de febrero de 2011

Suspiros de nube.

En mis estúpidas cavilaciones, banales y absurdas; chapoteaba en la idea del corazón, no como órgano palpitante y acompasado, sino como lugar hipotético en el que metafóricamente guardamos a todas aquellas personas a las que queremos.
Me preguntaba si realmente se puede robar en parte o completamente, ese lugar, esa cajita de carmín en la que encerramos nuestros sueños.
Porque, muy bien está si te la roban, ya que eso significa que alguien la ha tomado, se la hayas entregado motu proprio o no, pero alguien la tiene. ¿Y si te la embargan? Un desahucio en toda regla, se la llevan, pero no la quieren. No la necesitan, no la desean guardar, incluso puede ser un estorbo para alguien, un peso nimio. Entonces, ¿qué pasa? ¿Qué será del arrendatario?



Seguramente, deba esperar, pacientemente, a que Tiempo teja sus redes de Olvido. Tendrá que pagar su deuda, poco a poco, hasta que la caja le sea devuelta. Aquella deuda que tal vez jamás debió contraer, pero que inevitablemente contrajo.

¿Quién sabe? Igual es un precio justo a los suspiros.

viernes, 18 de febrero de 2011

Arpegios sulfúricos.

¿No lo ves, querida amiga? ¿No ves que si no hay esto no hay nada? Nada.
Echa un vistazo atrás. ¿Sabes contar? Creo que alguien se bajó del tren en alguna estación olvidada. Míralas, una vez más, ¿qué ves? tatuajes de nicotina en el alma y carmín barato en los labios.

Porque se me parte el alma cada vez que pasa algo así. Porque se nos va la alegría en un suspiro y sé que no hay lágrima más noble que la derramada por esta causa. Porque nadie pensaba lo que dijo, lo sé, y también sé que la palabra es nuestro don más preciado y por ello debemos hacer un correcto uso de ella.

Mira otra vez a tu alrededor, ¿qué ves ahora? Eso de ahí son...¿amigos? Sonrisas falsas y si te he visto no me acuerdo. Pero no es lo que yo veo, quizá tenga veinte dioptrías en cada ojo, pero lo que yo veo es más fuerte. Lo que yo veo es mucho mejor de lo que cualquiera podría imaginar y sé que hay que cuidarlo. Hay que dejarse de estulticias y pasar a lo cursi pero efectivo. Porque sé que suena a tópico barato pero no sé qué haría sin vosotras.


Y venga, no me lo neguéis, ¿qué haríais vosotras sin mi? :)

jueves, 17 de febrero de 2011

Todas las canciones hablan de ti.

Sabes bien que no suelo mentir. Siempre que lo hice fue por verte sonreír.
Llámame, te quiero escuchar. Ya lo ves, no siempre me va bien.
Me he puesto a gritar estrellando el whisky en la pared.
Que por verte sonreír he vuelto yo a perder.


Que Neruda nos escribió su vigésimo poema, y Rubén Darío maquilló su Sonatina,
y puedo poner veinte millones de versos más que alguien escribió para nosotros... poco importaría.

¿Quién se ha burlado de los sueños? Tantos besos se han quedado pequeños, tantas lágrimas.. ya no saben donde ir.


Esta noche a mi ventana tira piedras la luna, la noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros a lo lejos.


Y no, estos no son los últimos versos que yo te escribo.